Fuimos los mejores amigos, nunca nos cansábamos de ver películas y ni que decir cuando jugaba nuestro equipo, no había partido que no viéramos juntos… Trató de suplir todo lo que necesité, en lo que él pudo, hasta que tuvo que partir. Tengo muy buenos recuerdos de mi padre.. y algunos recuerdos que faltaron también..

“Digo esto porque hubo un quebranto muy fuerte en mí y llegó una imagen…la de un niño a lo lejos que es llevado de mano de una persona resplandeciente pero que pude reconocer como la presencia del padre Eterno.”
Hablo de recuerdos que faltaron, porque los que tengo son de mi adolescencia, más los de mi niñez son pocos. No recuerdo un abrazo de su parte, un beso de él y tampoco sentirme seguro tomado de su mano. Hay situaciones en nuestra vida que han faltado, pequeños detalles que no tomamos en cuenta porque nuestras necesidades son otras o más prioritarias a nuestro entender.

Detalles que cuando buscamos en nuestros recuerdos no encontramos… o que tal vez queremos borrar de nuestra memoria.
Papá Eterno nunca dejó de dármelos, y cunado busqué una mano para que guiara y sentirme protegido siempre estuvo la Suya para tomarla y mostrame el camino. Es por esos detalles que hoy estas aquí leyendo esto,para mostrarte que los recuerdos que faltaron los tiene El y los que quisieras borrar, para Él nunca pasaron. Poder mirar hacia adelante sabiendo que ese amor que hoy conocemos estuvo siempre allí, aún antes que lo conociéramos a El.
No importa el tiempo que lo conozcamos Él siempre seguíra llenando vacíos, restaurando tu corazón y terminando los detalles que faltan en tu vida. Porque yo Jehovpá soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. Isaías 41:13

JOSE LUIS OTERO